Sin defensa alguna

Martina se dio cuenta demasiado tarde.
Ya nada volvería a ser igual.
Su pequeña había cambiado para siempre.
Había comenzado la revolución del ¡NO QUERO!

Micromercadeando

Sin más lo comprendió y, en lugar de meter, comenzó a sacar artículos innecesarios del carro. A la caja llegó con, tan sólo, una barra de pan.
La cajera sintió un leve escalofrío.

_

Perseidas

Cada año la batalla se relanza. Las grandes naves se lanzan unas contra otras, intercambiando fuego, destrozándose y llevándose al abismo a todos sus tripulantes. Con suerte alguna vuelve con datos sobre la capacidad bélica del enemigo. Mientras, se ponen a punto los últimos avances de las mentes más brillantes de la nación y se prepara una armada nueva, cargada con reclutas forzosos listos para ser, con suerte, masacrados. El enemigo realiza la misma maniobra y, en el plazo que ambas flotas tardan en encontrarse, se miden nuestras igualadas fuerzas en batallas cada vez más brutales y funestas.

Yo tuve la suerte de escapar con mi familia. A los ojos de los míos soy un desertor, un traidor. Pero nadie me buscará en este apartado lugar donde he conseguido comenzar de nuevo. Los pequeños crecen felices sin apenas recordar de dónde vienen. Mi esposa y yo tratamos de olvidar el pasado bajo este nuevo cielo.

Cada año el fuego consume a mi pueblo. Cada año se apodera de mi esposa y de mí la misma tristeza. Mientras, los niños observan asombrados, bajo este nuevo cielo, la lluvia de estrellas.




_

Una tarde de río

Tú no te acordarás. Delante, mi madre con mi hermana pequeña. Detrás, la tía Ceci, mi hermana mayor, Paquito y yo contigo encima. Papá, afortunado, solo en el puesto del conductor. Por supuesto el ciento veinticuatro no tenía aire acondicionado, así que las ventanillas al ras. Tú empeñada en girarte y asomar la cabeza como un perrillo. Paquito y Asun siempre peleándose. La tía Ceci quejándose de niños, quejándose de calor, quejándose de su marido. Mi madre tratando de poner orden a voz en grito, con la pequeña encima llorando. Papá pasando de todo, fumando y a lo suyo. Yo agarrándote como podía para evitar que salieras volando. La odisea duraba una media hora. El tramo final discurría por un camino de tierra y la tía Ceci apelaba a su alergia al polvo, expresión que siempre sacaba una sonrisa a mi padre, para obligarnos a subir las ventanillas. Así, al llegar al río, y tras buscar dónde establecer el campamento base, estábamos empapados en sudor y deseando entrar en el agua. Pero antes había que descargar. Sillas plegables, mesas, neveras, capazos y bolsas. Increíble la capacidad del maletero del coche. Y ahora sí, camisetas fuera, todos al agua y, ahora sí, todas las estrecheces y peleas del viaje se daban por buenas. Tras cuatro chapoteos mi madre nos llamaba y comenzaba a repartir bocadillos de mortadela con aceitunas y zumos con pajita. Mi padre aprovecha para lavar el coche. La tía Ceci se quejaba del calor y su marido desde la tumbona mientras se abanicaba, pedía otra cervecita y hacía como que vigila a las pequeñas. Más chapoteos, risas, buceos y antes de que comenzara a ponerse el sol. Todos para fuera a secarse, si había suerte mi padre volvía del chiringuito con polos de limón. Venga, venga, que vienen los mosquitos. Todo lo que estaba fuera volvía a estar dentro y, aún algo mojados envueltos en toallas, volvíamos al pueblo. Mi madre delante con mi hermana pequeña durmiendo. Detrás, la tía Ceci quejándose de calor, quejándose de bichos, y quejándose de marido, mi hermana mayor y Paquito peleando, por supuesto, y yo contigo encima que intentabas dormir apoyada en mi hombro. Mi padre conduciendo, a lo suyo, mientras fumaba y sonreía al decir.

- Ceci, id subiendo las ventanas… Por lo de tu alergia al polvo y eso.



_

Amor de verano

Una suave y cálida caricia en ráfagas alegres y bailarinas. La luz blanca: omnipresente, el cielo azul: límpido, el césped esmeralda: brillante, su ser bronceado: perfecto. Infantiles gritos líquidos, quejas de agua desalojada a golpe de piel, un murmullo metálico y distante, borbotones de conversaciones cruzadas, vuelos de moscas perturbando su sueño. Cloro gobernante, hierba recién cortada sumisa, crema solar conquistadora, cerveza, bocadillo de salchichón y helado de vainilla invitados, el aroma de su cuerpo que sólo yo percibo. El recuerdo del sabor de sus besos. Despierta.

– ¡Cooo-ño qué calor! ¡Mira que te dije que no me dejaras dormirme! Bueno, voy mojarme un poco y de paso echo un meo, que estoy que no m’aguanto. Mientras venme a por una laigt que vuelvo en na’, ¡pero que te la den bien fría y sin yelo!

Esa es mi chica…

– ¡Ah, y unos pepinillos o algo pa’ comé!

Única creando hermosos momentos.




_
Acercade mi y otras farsas

Acerca de mí y otras farsas
Relatario 2009

ISBN: 978-84-9981-005-8

Tormenta y otros fantasmas

Tormenta y otros fantasmas
Relatario 2008

ISBN: 978-84-9916-198-3

Curvas y otras fatalidades

Curvas y otras fatalidades
Relatario 2007.

ISBN: 978-84-92662-13-5.

Aviso legal

A los efectos de cumplir los requisitos de información indicados por la Ley de Servicios de la Sociedad de la Información, se incluyen los siguientes datos:
* Nombre: Daniel Hermosel Murcia
* Contacto:danielhermu@hotmail.com.
Se avisa que, según la LSSI (Art. 16) cualquier solicitud de retirada de contenidos habrá de ser ordenada por la autoridad judicial competente. Sólo se admitirá conocimiento efectivo de una solicitud tras la recepción de la orden judicial correspondiente. No se atenderán, con carácter general, peticiones de retirada de contenidos hechos a título individual, si bien se considerarán peticiones de modificación si están debidamente justificadas. Ningún cambio, retirada o modificación de información habrá de ser interpretado como asunción de culpabilidad, explícita o implícita. El contenido del blog yaqe.blogspot.com se considera protegidos por los derechos de libertad de expresión e información, tal como recoge el Artículo 20 de la Constitución. Los comentarios vertidos en ellos serán responsabilidad única de quienes los escriban. El administrador de esta web declina cualquier responsabilidad a tal efecto. La capacidad técnica a disposición del administrador en cuanto a la posibilidad de modificar o eliminar comentarios no debe en ningún caso entenderse como aceptación, aprobación o respaldo de tales comentarios. Así mismo los contenidos de los blogs y enlaces son responsabilidad de sus creadores y su enlace no debe en ningún caso entenderse como aceptación, aprobación o respaldo a tales contenidos. No se guardarán datos personales de las personas que contacten conmigo por email u otros medios, salvo los datos de contacto (número de teléfono, dirección e-mail), que no serán cedidos a terceros bajo ninguna circunstancia. Si desea usted oponerse a tal tratamiento, basta con que lo indique en su mensaje, o bien con posterioridad en la dirección de contacto aportada. Además los comentarios, al hacerse públicos, se ceden gratuitamente al propietario del blog que podrá reproducirlos en cualquier medio, total o parcialmente, mencionando al autor de los mismos (pseudónimo utilizado) salvo que se indique lo contrario de forma explícita en el mismo comentario o posteriormente vía correo electrónico. Daniel Hermosel Murcia. 2008 - ...