Habitación de paso - De paso (II)


*Sugerencia auditiva para la lectura



Él sigue durmiendo, apenas arropado por la levedad del sudor de una ardiente noche de agosto, boca abajo, palpando con el brazo izquierdo su ausencia. No ha conseguido dormir a su lado. No ha podido hacerlo en todo este tiempo, por más cansancio que acumulara, quedándose simplemente de perfil, dándole la espalda y simulando el sueño. Apoyada en la baranda del balcón, lo mira a través del humo del enésimo cigarrillo que ya lleva esta mañana. Observa su tersa juventud. Lo desprecia por amarla. Podría ser su madre, se repite una y otra vez, sin poder apartar la mirada ni el deseo. Apaga el cigarrillo y vuelve a la cama, adivinando su sonrisa cuando la joven mano del escritor aniñado se funde con su madura cintura llena de estrías y arrugas.


Él despierta, y se zambulle en su pelo sin despertarla. Ella se hace la dormida. Se deja acariciar. Intenta reprimir la descarga eléctrica que le recorre la columna desde la nuca a la rabadilla difuminándose más allá, envolviéndola al instante en la promesa del deseo satisfecho con sólo abrir los ojos y corresponder a su beso con otro beso, atrapado entre los dientes, fuerte, fuerte, para que no escape. La deja dormir y se da una ducha, se viste y baja a por el desayuno, dejándola sola. Ella aún no se atreve a abrir los ojos. Tengo que terminar con esto, se dice, tengo que dejarlo. Y mientras piensa en él sus manos se toman la libertad de terminan lo que su miedo no dejó hacer al joven amante.


Él regresa empujando un carrito con el desayuno: café, leche, zumo de naranja y de mango, melón, melocotón, albaricoque, plátano, cereales, tostadas, mantequilla, mermelada de fresa y de higo, pan de leche, croissants, chocolate, helado de nata con nueces, y todo lo que se le ocurrió, salvo las excentricidades europeas como los huevos revueltos o las salchichas. Una rosa roja, la prensa del día, y un camarero solícito. Ella no está. La busca en el baño, en el balcón y se extraña al no encontrarla. El armario está entreabierto. Se acerca a cerrar la puerta y descubre que no está la ropa de ella, ni su maleta, y no recuerda haber visto el bolso de aseo en el baño.


Ella suspira, mientras el ascensor baja despacio, muy despacio, planta por planta, en una dramática cuenta atrás. Diez, el suspiro ya mencionado. Nueve, la mirada perdida en la puerta de aluminio. Ocho, se cala las gafas de sol. Siete, coloca la maleta bien a su lado. Seis, vuelve a suspirar. Cinco, se mira en el espejo que hay a su espalda. Cuatro, se quita las gafas. Tres, no se lo puede creer. Dos, está llorando. Uno, sí está llorando. Cero.


Él extiende despacio mantequilla sobre una tostada fría, y luego pone café con una gota de leche, aún caliente, en una taza, con dos cucharadas de azúcar. ¿Dónde estará? Algo le quiere advertir, algo le quiere decir la verdad, pero o bien no lo oye o bien ese algo enmudece. La puerta sigue abierta, como la del baño, el balcón y el armario. Lo ve desde el umbral, sentado a la mesa, de nuevo de espaldas, preparándole el desayuno.


– ¿Qué haces ahí sentado? ¡Venga que tenemos que irnos! ¿No ves lo tarde que es?

– ¿Dónde estabas?

– Estaba bajando las maletas, ¿dónde estabas tú?

– Fui a por el desayuno, la prensa…

– Muy bonito, tú aún de vacaciones y me dejas sola recogiéndolo todo. ¡Pero espabila que tenemos que tenemos que dejar la habitación ya!

– Perdona, yo…

– ¡Vamos recoge tus cosas!, y ya que has subido esto tomaré algo.

– Vale, voy.

– Tenemos cinco minutos.

– ¿No me das un beso?


Ella le besa, aunque sin quitarse las gafas de sol, y apenas le roza la cara, con la excusa de las prisas, el reproche de café frío, y los labios manchados que intentan limpiarse en la mantequilla de la tostada.


_

11 comentarios:

Daniel H. M. dijo...

Nena, voy a dejarte, que dicen los zeppeling. Se pidió banda sonora y banda sonora se ofrece. En los enlaces tenéis la letra en versión orginal y traducida. ;D

pati dijo...

Sólo decirte que sigo leyendo... con banda sonora.

Yo no voy a dejarte. No, ni pensarlo ;)

Besos :)

Lúcida dijo...

Es de cobardes no hablar...

b4u dijo...

No la acabo de entender. Si se quiere ir que se marche y se deje de tonterías. E insisto: pobiño...

Daniel H. M. dijo...

pati: gracias, me pones colorao, besos.

lúcida: bueno, tal vez aún no sabe qué decir.

b4u: pobriño, sí...

Teddy Earley dijo...

Me ha entrado hambre. Cojo algo.

Ya maflueldo de la fistoria. Y efto ta fuenísimo. ;P

(Luego oiré la banda sonora. Me faltan altavoces aqui).

Daniel H. M. dijo...

Con calma (y un poco de café) XD

contrahecho dijo...

Siempre que leo un libro, busco una frase o dos, de esas que puedes recordar para luego hacerte el "importancioso" con tus amistades.
De aquí, me quedo con tu "reproche de café frío".

Daniel H. M. dijo...

Vaya, ¡qué ilu!, en serio, que sea anotada una frase mía como posible para hacerse el "importancioso". Gracias ;D

La Maga dijo...

Vaya, vaya, que esta chica no se acaba de ir nunca. Qué pesadita que resulta ¿Y él se dara cuenta?

Daniel H. M. dijo...

Vaya, llegas justo antes del nuevo capítulo, jejeje

Acercade mi y otras farsas

Acerca de mí y otras farsas
Relatario 2009

ISBN: 978-84-9981-005-8

Tormenta y otros fantasmas

Tormenta y otros fantasmas
Relatario 2008

ISBN: 978-84-9916-198-3

Curvas y otras fatalidades

Curvas y otras fatalidades
Relatario 2007.

ISBN: 978-84-92662-13-5.

Aviso legal

A los efectos de cumplir los requisitos de información indicados por la Ley de Servicios de la Sociedad de la Información, se incluyen los siguientes datos:
* Nombre: Daniel Hermosel Murcia
* Contacto:danielhermu@hotmail.com.
Se avisa que, según la LSSI (Art. 16) cualquier solicitud de retirada de contenidos habrá de ser ordenada por la autoridad judicial competente. Sólo se admitirá conocimiento efectivo de una solicitud tras la recepción de la orden judicial correspondiente. No se atenderán, con carácter general, peticiones de retirada de contenidos hechos a título individual, si bien se considerarán peticiones de modificación si están debidamente justificadas. Ningún cambio, retirada o modificación de información habrá de ser interpretado como asunción de culpabilidad, explícita o implícita. El contenido del blog yaqe.blogspot.com se considera protegidos por los derechos de libertad de expresión e información, tal como recoge el Artículo 20 de la Constitución. Los comentarios vertidos en ellos serán responsabilidad única de quienes los escriban. El administrador de esta web declina cualquier responsabilidad a tal efecto. La capacidad técnica a disposición del administrador en cuanto a la posibilidad de modificar o eliminar comentarios no debe en ningún caso entenderse como aceptación, aprobación o respaldo de tales comentarios. Así mismo los contenidos de los blogs y enlaces son responsabilidad de sus creadores y su enlace no debe en ningún caso entenderse como aceptación, aprobación o respaldo a tales contenidos. No se guardarán datos personales de las personas que contacten conmigo por email u otros medios, salvo los datos de contacto (número de teléfono, dirección e-mail), que no serán cedidos a terceros bajo ninguna circunstancia. Si desea usted oponerse a tal tratamiento, basta con que lo indique en su mensaje, o bien con posterioridad en la dirección de contacto aportada. Además los comentarios, al hacerse públicos, se ceden gratuitamente al propietario del blog que podrá reproducirlos en cualquier medio, total o parcialmente, mencionando al autor de los mismos (pseudónimo utilizado) salvo que se indique lo contrario de forma explícita en el mismo comentario o posteriormente vía correo electrónico. Daniel Hermosel Murcia. 2008 - ...